“La banda del ayudante fiscal”: allanan comisaría y detienen a gendarmes en Sáenz Peña

Este miércoles, en la continuidad de la investigación por la causa que involucra a un ayudante de la fiscalía de narcomenudeo, integrantes de la Policía Federal, Policía del Chaco y también de Gendarmería, fuerzas federales realizaron allanamientos en Sáenz Peña y Barranqueras.

En la jerga se la conoce como la “banda del ayudante fiscal”, cargo que tiene Ariel Peña en narcomenudeo y apuntado como el jefe de la organización y quien era el nexo entre la Policía Federal, Gendarmería y la División Drogas Peligrosas de la provincia del Chaco. Según trascendió, se realizaron 9 diligencias judiciales donde fueron detenidos 8 gendarmes, entre ellos cinco sargentos y oficiales principales.

Las instalaciones del Comando de Región VIII, la Oficina del Grupo Operativo de Investigaciones y Procedimientos (Sáenz Peña) y la Comisaría tercera de Barranqueras fueron algunos de los lugares allanados.

La cronología de los hechos

En la noche del miércoles 5 se realizaron en Juan José Castelli una serie de allanamientos dispuestos por la Policía Federal que tenían como propósito avanzar en la investigación que involucra a Ariel Peña, ayudante fiscal de las fiscalías de narcomenudeo en Castelli, jefes policiales vinculados a atender casos por comercialización de estupefacientes y un gendarme, quienes conformarían una asociación ilícita para la venta de estupefacientes.

Según consta en el requerimiento efectuado por el fiscal Patricio Sabadini a la jueza Zunilda Niremperger para que se efectúen los allanamientos, Peña junto con efectivos y autoridades policiales de la zona cuando realizaban secuestros de droga no asentaban la cantidad real incautada y se apropiaban de una parte que luego vendían.

Como ejemplo, señalaron que en junio de 2021 se desarrolló un procedimiento que “en los papeles” figuró como que se secuestraron 140 kilos de marihuana aunque, según el aporte de un testigo de identidad reservada, la cantidad era de 230 kilos.

Otra forma de abastecerse de la sustancia ilegal era utilizar a uno de los “vendedores” que tenía el grupo para que cuando tuviera informe del arribo de la droga a Castelli, Sáenz Peña o Tres Isletas oficiara de “entregador” y allí Peña y el resto de los involucrados actuara en la simulación de un operativo que terminaba con el secuestro del estupefaciente.

El escrito también destacaba que, para transportar la droga sustraída, Peña les colocaba a los estupefacientes rótulos de secuestro para poder simular que fueron incautaciones legales y, así, evitar ser sometido a algún control de ruta por parte del personal de fuerza de seguridad ajeno a su influencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *