Diez años del caso Luz Milagros: la familia reclama una indemnización de más de $50 millones

Lo reconoció Carlos Leunda, abogado de la familia de la beba chaqueña que en abril de 2012 fue declarada muerta al nacer, pero luego encontrada con vida en la morgue del Hospital Perrando. La demanda civil podría resolverse este año.

En abril del 2012, Luz Milagros nació prematura en Resistencia, los médicos del parto dijeron que nació sin vida y la derivaron a la morgue. Casi 12 horas más tarde, sus padres constataron que la niña se movía: estaba viva. Estuvo internada por varios meses, pero con gravísimos daños neurológicos. Finalmente murió en junio de 2013.

Ahora, a diez años del inicio de aquella pesadilla, la familia espera una indemnización económica millonaria por parte del Estado provincial debido a lo que consideraron un gravísimo caso de mala praxis.

En una nota publicada este sábado en Infobae, Analía Boutet, madre de Luz Milagros, recordó que la familia no impulsó un juicio penal por mala praxis. Sin embargo, sí avanzaron en un juicio civil por daños y perjuicios.

La demanda se inició en 2015. En la misma se solicitaba la suma de 15,2 millones de pesos, que con los ajustes por inflación e intereses, actualmente alcanzaría los 50 millones de pesos, según indicó al medio porteño el abogado que lleva el caso, Carlos Leúnda. “Su cálculo (o su deseo) es que este año debería haber sentencia”, señala la nota.

El expediente lleva como carátula “BOUTET, ANALIA LUCIA; VERON, LEANDRO FABIAN Y MOLEKER, CARMEN LUCIA C/ VEIRA, MARIA DE LAS MERCEDES; GILBERT FINOS, OLGA LILIANA; ESTADO PROVINCIAL DEL CHACO; M S/ DAÑOS Y PERJUICIOS Y DAÑO MORAL POR MALA PRAXIS”. Tiene el número 6616/15 y está a cargo del juzgado Civil y Comercial N°20.

En la demanda, presentada en ese entonces, se le pidió al Estado 7,7 millones de pesos para Analía Boutet. Este monto está constituido por los siguientes rubros: Daño emergente: 200 mil pesos; daño moral: 5 millones de pesos; daño psicológico: 1,5 millones de pesos y por valor vida/pérdida de chances: 1 millón de pesos.

Además se agrega que “Fabián Verón (el padre) le exige al Estado el pago de 6.150.000 pesos, conformado por la sumatoria de los siguientes rubros: por daño emergente: 150 mil pesos; por daño moral: 4 millones de pesos; por daño psicológico: 1 millón de pesos y por valor vida/pérdida de chances: 1 millón de pesos”.

Finalmente, para la abuela de Luz Milagros, Carmen Moleker, se le pide al Estado 1.350.000 pesos (daño emergente: 50 mil pesos; daño moral: 1 millón y daño psicológico 300 mil pesos). El total de lo solicitado asciende a 15,2 millones de pesos, más intereses y costas.

“La repentina desaparición que sufrieran las víctimas trae aparejada la situación desesperante en la que quedaran inmersas los reclamantes en el aspecto emocional como así también en lo económico. (…) Se procura entonces por este medio restituir o compensar la pérdida de su hija/nieta y consecuentemente la futura colaboración que podría recibirse el día de mañana en el hogar”, señaló en la demanda, José Victorino Acuña, por ese entonces, abogado de la familia.

Médicas

En ese escrito, Acuña cuestionó en duros términos la atención que recibió Luz Milagros y su mamá en el hospital Perrando. En particular apuntó contra la neonatóloga, María de las Mercedes Veira, y la obstetra, Olga Gilbert Finos.

En el primer caso, señaló que Veira no esperó el tiempo suficiente para determinar de manera definitiva la muerte de la beba. La médica aguardó menos de 30 minutos cuando, según el abogado, debería haber aguardado una hora y media. Justamente, por este caso, el Ejecutivo provincial la echó de Salud Pública en 2014.

En el caso Gilbert Finos, si bien aclaró que la médica sólo atendió a la madre de Luz Milagros, marcó su responsabilidad en el caso debido a que fue ella quien firmó el acta de defunción de la pequeña. Para el abogado, Gilbert Finos no podría desconocer lo que ocurría.

Además, indicó que también hubo mala praxis a la hora de tratar a la beba una vez que descubrieron que estaba con vida en la morgue. El letrado recordó que los médicos que intervinieron en ese momento dejaron que la pequeña “se descongele”, cuando en realidad la deberían haber puesto de manera inmediata en una incubadora, elevando la temperatura de manera paulatina.

“Queda claro que la causa del deceso del óbito del menor se debió a una concatenación de causas provocadas a partir de la remisión del bebe recién nacido a la morgue del hospital firmándose para ellos su partida de defunción. De no haber ocurrido este evento la niña hubiera vivido sin mayores complicaciones aun considerando su precocidad”, señaló en la demanda.

“Las negligencias médicas fueron tan burdas y al sucederse una detrás de la otra en forma tan increíble e inmediata pareciera tratarse del guion de una película de horror”, sostuvo y remarcó que con Luz Milagros “lo que ocurrió en el hospital Perrando desde su nacimiento y posteriores vitales horas de vida fue un ‘desastre institucional’”.

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