En 2021, la AFIP recibió información de 600.000 cuentas de argentinos en el exterior

A partir de esos datos, el organismo debe controlar si las cuentas están declaradas y los montos están registrados, un proceso que lleva tiempo. De los reportes de 2016 y 2017, se recuperaron $ 600 millones en impuestos.

Cada septiembre más de 90 países de todo el mundo se intercambian datos sobre cuentas bancarias de sus contribuyentes individuales y corporativos. En septiembre de 2021, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) recibió información de 600.000 cuentas de argentinos y sus empresas en el exterior. Esos datos son procesados por sistemas informáticos y después revisados para constatar si esas cuentas están o no declaradas y si lo están, si los montos registrados son o no correctos. No es un trámite sencillo, pero en las huestes de la jefa de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, aseguran que se ha acelerado respecto a la gestión anterior.

Por un tratado de intercambio automático de información tributaria que impulsó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el G20 (grupo de las 20 principales economías del mundo), en 2017 y 2018 comenzaron a llegar datos de cuentas de argentinos en el exterior de los periodos 2016 y 2017. A partir de su análisis, la AFIP logró recaudar más de $ 600 millones entre 470 evasores, una cifra importante, aunque poco respecto a los US$ 45.000 millones que el país le debe al Fondo Monetario Internacional (FMI), al que ahora el oficialismo pretende pagar gravando a los evasores con bienes en el extranjero. En 2019, 2020 y 2021 llegaron nuevos reportes sobre los periodos 2018, 2019 y 2020, respectivamente, aún en vías de procesamiento, investigación y reclamo. Hasta llegar a cobrar el tributo evadido lleva su tiempo.

“A lo largo de los últimos dos años, la administración tributaria argentina comenzó a analizar en profundidad los reportes oficiales remitidos anualmente como parte de los mecanismos previstos por el G20 y la OCDE para hacer frente al daño que producen las guaridas fiscales”, explican en la AFIP. “No fue una tarea sencilla ya que no sólo se trató de establecer criterios y construir los sistemas para analizar la información sino que fue necesario revitalizar y recomponer los equipos técnicos especializados en fiscalización internacional, que durante el gobierno de Mauricio Macri habían sido puestos a hibernar. Los resultados del extenso trabajo de fiscalización no se limitan a la mejora en los ingresos sino que redundan en la ampliación de la base imponible de Bienes Personales, uno de los impuestos más progresivos del sistema tributario argentino”, alegan en el equipo de Marcó del Pont.

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