La historia del actor chaqueño que aparece en El Marginal: fue al casting a último momento y quedó

Alejandro Sosa nació en Resistencia, pero de muy chico se mudó y vivió durante 14 años en Buenos Aires, donde estudió locución y actuación. DIARIO TAG lo entrevistó ya que esta semana se hizo conocida su participación en el primer episodio de la cuarta temporada de la famosa serie argentina “El Marginal”, que se puede ver por Netflix.

Sosa comenzó a actuar profesionalmente hace 17 años, inició su carrera en 2005, y expresó: “Mi actuación se visibilizó por la popularidad que tiene la serie, pero también formé parte de muchas producciones nacionales e internacionales, como en Francia y España”.

En su carrera destacan varios trabajos de cortometraje y largometraje, algunos como “La Luz Mala”, la miniserie “El Cerrojo” o la producción de HBO “El Jardín de Bronce”. Sobre su actualidad, el actor expresó que se esta preparando para dos obras de teatro, una de adultos y otra infantil.

Además, y como si fuera poco, tiene una participación en una serie de ficción-documental que esta preparando la intendencia de Resistencia sobre historias de la ciudad. “Ya estamos grabando el segundo capítulo”, adelantó.

SU EXPERIENCIA

Sosa agradeció, mediante un posteo en Facebook, a su representante Laura Andino de la agencia Casting Federal por haber gestionado la oportunidad, y sostuvo: “Me avisó sobre la hora, me presenté el último día de casting y quedé elegido por Sebastián Ortega y la gente de Underground”.

Lo bueno de la pandemia es que ahora los castings los hacés desde tu casa y viajás cuando te llaman”, señaló el actor, y detalló: “Hacer un casting virtual o presencial para mi es lo mismo. Vos me pones una cámara y yo juego, me divierto, no lo tomo como un sufrimiento o una prueba, mas allá de que los castings son odiosos porque vos podés tener el talento, pero no lo que ellos están solicitando”.

En una misma sintonía, precisó que fue lo que lo ayudó a conseguir el papel: “Para componer el personaje tenía el physique du rôle ya que necesitaban un estilo barrabrava. A veces tener el pelo largo favorece y con la vestimenta que me dieron aparentaba más gordo. Después de eso bajé 6 o 7 kilos”.

Asimismo, comentó simpáticamente: “En Buenos Aires me favoreció usar el mismo look para andar por las calles hasta alta horas de la noche porque volvía muy tarde de grabar a donde moraba, y cuando componía el personaje no se me acercaba nadie”.

Sobre la experiencia, aseguró que “la jornada de trabajo fue en Villa Lugano de 20 a 2 de la madrugada, y esa escena tomó siete días de grabación”, y añadió: “Me quedé con ganas de seguir actuando, pero la pandemia lo complicó todo. Son imponderables que no se pueden manejar. Tenia que irme a España a grabar El Jardín de Bronce”.

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