Complicada situación en el sector de fiestas infantiles

Spread the love
“Necesitamos sí o sí la ayuda del Estado”, asegura Miara Bazán, propietaria de Peppa Salón de Fiestas.


Buena parte de los empresarios están jaqueados por las deudas y con enormes dificultades para afrontar los gastos fijos de abril. Sin posibilidades de ofrecer el servicio vía on line, ni de garantizar el distanciamiento social que permita la reactivación, cuanto menos parcial, asegurnan que necesitan “sí o sí” la ayuda del Estado.

Con el trasncurrir de los días en el aislamiento preventivo y obligatorio impuesto por la pandemia de coronavirus, el impacto económico que trajo consigo la emergencia sanitaria en buena parte de los sectores de la actividad económica comienza a hacerse más visible. Uno de los rubros más perjudicados, pero además con menos posibilidades de encontrar una solución para el corto plazo, es el de la organización de eventos infantiles.

Sin la chance de ofrecer el servicio a través de los canales digitales, ni en condiciones de garantizar el distanciamiento social que permita mitigar las probabilidades de contagio, los empresarios están contra la espada y la pared, con costos fijos imposibles de afrontar y un futuro a todas luces incierto. “La situación es alarmante porque este fue el primer rubro en cerrar las puertas. De hecho, el 15 de marzo fue el último evento y quién sabe cuándo volveremos a trabajar”, sintentiza Maira Bazan, responsable del Salón Peppa de Resistencia.

Capear la tormenta

En este tiempo, los emprendedores del sector tuvieron que afrontar los alquileres de los locales, que si bien están congelados generan obligaciones y, de hecho, en muchos corresponden a ingresos vitales para los propiertarios. En Peppa, en particular, trabajan cinco personas, entre las caules se encuentran profesores de educación física, maquilladoras y decoradoras. Como ocurre con otras pymes del sector, Peppa ofrece el salón de fiestas y los servicios conexos que conforman el combo completo.

Hay personas realizando actividades en media jornada y otros que son contratados para cada evento. “Vamos conversando con ellos, pero la verdad es muy complicado porque no tengo cómo ayudarlos”, lamentó Bazan. Maira hace cinco meses compró el fondo de comercio, postergando el sueño de la casa propia para hacer realidad el de dedicarse a una actividad que le brinde felicidad. “A diferencia de otros colegas que llevan años en el rubro, mi situación es muy complicada porque hace muy poco tiempo  lo tengo y son muchas las dificultades”, subrayó. 

Alternativas en danza

Los empresarios del sector están movilizados en busca de alternativas ante la pandemia. De hecho, ya concretaron un reunión con autoridades provinciales, a instancias de la Cámara de Comericio, en la que se manejó la posibilidad de lanzar un subsidio o una línea de crédito subsidiada.

“A pesar de esto, los días van pasando y ya vamos a entrar a mayo, con lo cual, deberemos enfrentar los costos fijos pero, personalmente, no tengo otro ingreso para costearlos”, alertó Bazan. En ese encuentro, confluyeron varios rubros encuadrados en el comercio, el titular del Ministerio de Industria, Producción y Empleo, Sebastián Lifton, se comprometió a elaborar herramientas para sostener a los emprendedores. 

Puntualmente, los empresarios del sector de veventos sociales propusieron devolver los recursos que eventualemente de canalizarían como subsidio a través del préstamos de los locales para realizar distintas actividades. A la vez, pidieron establecer un esquema especial para los alquileres, teniendo en cuenta que afrontar el pago en mayo se vuelve altamente complicado. “Por ahora, esto se está evaluando pero lo cierto es que nosotros no sabemos si este año vamos a volver a trabajar”, alertó. 

Futuro complejo

El análisis que se hace en el sector tampoco entusiama demasiado, de cara lo que viene. De hecho, hasta aquí, la posibilidad más concreta es retomar la actividad reduciendo drásticamente el número de personas que pueden permanecer en cada salon. “Se habla de que podrían quedarse 40 personas, entre padres e hijos, y nadie querrá hacer una inversión para un evento tan pequeño”, reflexionó Bazán. 

Pero en el caso puntual de los eventos infantiles tiene complicaciones específicas, teniendo en cuenta que garantizar el distanciamiento es un requisito fundamental en las actividades que se han reactivado, pero es prácticamente imposible de cumplir cuando se trata de niños que se reúnen a jugar. Además, consideró que por algún tiempo, quedará instalada cierta “psicosis” que hará que mucha gente evite reunirse en lugares cerrados con cierta cantidad de personas.

“Tengo muchos colegas que ya están poniendo en venta sus cosas, pero tenemos la esperanza que se va a solucionar, pero necesitamos sí o sí la ayuda del Gobierno“, aseveró a Radio Provincia.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *